Lo que era una franja de costa prácticamente al nivel del mar pasó a convertirse, en cuestión de segundos, en una masa de tierra elevada unos seis metros.
El inusual cambio ocurrió en Galfa Point, al sur de Trinidad y Tobago, después de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio.
Una evaluación preliminar del Centro de Investigación Sísmica (SRC, por sus siglas en inglés) de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI) concluyó que la deformación del terreno fue desencadenada por esos dos sismos, que también provocaron daños y víctimas en Venezuela y otros cambios geológicos en la región.
Según los investigadores, este fenómeno guarda similitudes con otro ocurrido en Los Iros, también en Trinidad y Tobago, después del terremoto de magnitud 6,9 de 2018. En ambos casos, explicaron, la deformación se produjo debido a la combinación de las características sísmicas del evento y la geología propia del lugar.
Como parte de esa investigación, también revisan imágenes captadas con drones para medir la extensión de la deformación y comprender el mecanismo que provocó este cambio permanente en el relieve.
El SRC señaló que publicará un informe técnico más completo una vez concluya el análisis de todos los datos obtenidos durante las inspecciones de campo.
F: El Universo
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