Un avión con más de 200 venezolanos deportados por Estados Unidos aterrizó en El Salvador, horas después de que un juez estadounidense ordenara al gobierno de Donald Trump no hacerlo.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó en redes sociales que 238 presuntos miembros de la banda criminal venezolana Tren de Aragua habían llegado en la madrugada del domingo, junto con otros supuestos 23 miembros de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13).
Los deportados venezolanos fueron recibidos por cientos de uniformados salvadoreños en el aeropuerto.
La llegada de los deportados al país centroamericano se produjo pese a que un juez federal le había impedido al presidente Trump invocar una centenaria ley para justificar las deportaciones, algo que Bukele ridiculizó en una publicación posterior.
«¡Uy!… demasiado tarde», escribió el mandatario salvadoreño.
Golpe de efecto
Para muchos analistas, la decisión tomada por la Casa Blanca no será la última al respecto de obedecer las decisiones judiciales que se tomen en su contra.
«Se desacató una orden judicial. La primera de muchas, como he estado advirtiendo, y el comienzo de una verdadera crisis constitucional», explicó el abogado experto en temas seguridad nacional Mark S. Zaid en su cuenta de Twitter.
El gobierno estadounidense no ha identificado a los deportados ni ha aportado pruebas que indiquen que eran miembros del Tren de Aragua ni de que hayan cometido delitos en EE.UU.
Las últimas deportaciones del segundo mandato de Trump forman parte de la larga campaña del presidente contra la inmigración ilegal.
En enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declaraba al Tren de Aragua y a la MS-13 «organizaciones terroristas extranjeras».
El magnate republicano ganó las presidenciales de noviembre pasado, en parte, por sus promesas de poner en marcha la mayor operación de deportación en la historia del país.
Hasta ahora, la agenda no ha cumplido con las expectativas, ya que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su siglas en inglés) no han alcanzado la cuota diaria de arrestos fijada por Trump.
Un informe reciente reveló que los agentes de ICE habían deportado menos inmigrantes en febrero que en el mismo mes del año anterior durante la administración del demócrata Joe Biden: 11.000 en febrero de 2025, en comparación con 12.000 en febrero de 2024.